SISTEMA DE SONIDO PARA IGLESIAS Y TEMPLOS DE CULTO

Llegar a un templo y no entender nada de lo que se dice es un problema muy común, el pastor dice: “de pie” y como si fuera la ola de un estadio, la gente más cercana al altar es la primera que se levanta y el resto se van incorporando solo por inercia.

 

Siempre que nos han pedido trabajar en un diseño de refuerzo sonoro para un templo hay varios problemas y definiciones que debemos entender de fondo, el objetivo común es lograr que se escuche claramente todo lo que diga la persona que tiene la palabra, pero muchas veces esto no se logra y puede ser porque hay mucho eco, porque el lugar es muy grande, porque el recinto no tiene ningún tipo de tratamiento acústico, ya existen bocinas pero hay mucho ruido de fondo, distorsionan la voz o el volumen es muy bajo, entre otros factores.

Para cada uno de los problemas hay soluciones particulares, no se puede generalizar una solución para todos los lugares de culto e incluso hay que entender que las necesidades son diferentes para cada lugar, en un templo católico, por ejemplo, es muy importante la voz del pastor y de las lecturas que se realizan en los ambones, entonces toda la ecualización se centra en la voz, pero ¿qué pasa con los coros? los coros normalmente no van por el sistema de bocinas y son con instrumentos de cuerdas, instrumentos de percusiones o bien un órgano que cuenta con su propio sistema de amplificación, que resulta insuficiente para el lugar.

Pero en el caso de un templo evangélico, durante los servicios las alabanzas tienen un gran contenido instrumental como batería, guitarra, bajo y voces, entonces se debe pensar en un sistema de audio con alto desempeño musical.

Si el lugar es pequeño pero no toda la gente logra escuchar el mensaje, es necesario utilizar un sistema de refuerzo sonoro, es decir, seleccionar un sistema de audio que puede estar compuesto por un micrófono, una mezcladora amplificada y un par de bocinas.

Si el lugar tiene mucho “eco” (el eco se define como un lugar reverberante porque el tiempo en que tarda en desaparecer un sonido es muy prolongado y esto hace que no se entienda la voz) hay que estar muy concentrado para entender lo que se dice.

Uno de los errores más comunes es colocar bocinas que dispersan el sonido en 90° Horizontal y 60° Vertical y le suben el volumen, esto en lugar de ayudar incrementa los rebotes y se hace menos entendible el mensaje, la recomendación en éste caso es usar bocinas direccionales tipo columnas en un arreglo lineal, apuntadas directamente a las bancas de los escuchas, preferentemente apuntadas a la altura de los oídos considerando que pueden estar sentado o parados.

En ocasiones la arquitectura de cada lugar no es simétrica y por lo que es recomendable realizar un diseño de audio distribuido, es decir, colocar muchas bocinas para obtener un audio homogéneo, para ello lo mejor es utilizar bocinas a línea de 70 Volts mismas que están integradas con transformadores que acoplan la alta impedancia para soportar un voltaje que viaje por un cable de audio convencional a largas distancias y así conectar todas bocinas en paralelo.

Otro ejemplo son los lugares rectangulares muy largos, donde se acostumbra poner bocinas en la periferia pero no se toma en cuenta un retraso de la señal para evitar el desfasamiento por la distancia que recorre el frente de onda, imaginemos ese lugar rectangular muy largo y en donde empiezan las bancas se pone un par de bocinas y justo a la mitad, se pone otro par de bocinas, el problema con hacer esto sin ocupar ningún retraso de la señal es que, si consideramos lo que escuchara una persona que está sentada antes de las bocinas instaladas en la mitad, primero le llegara la señal de las bocinas que tiene más cerca y unos cuantos milisegundos después escuchará lo que se reprodujo en las bocinas que están cercanas al altar; cuál es el resultado? que se escucha como una especie de eco que confunde y hace que no se entienda el mensaje; siempre hay que calcular o medir ese tiempo y colocar un delay a la señal que va a las bocinas que están en la mitad para que queden sincronizadas con las primeras.

En lugares muy grandes, que son recintos tipo estadio, lo mejor es usar bocinas en arreglos lineales, dependiendo de la capacidad del lugar es el tipo de arreglo y la cantidad de bocinas por arreglo que se necesitan; al utilizar este tipo de soluciones lo que se busca es que sin importar donde tomen asiento las personas ellos estarán escuchando lo mismo, la forma y ángulo de cada caja que componen cada arreglo cluster permite sonorizar una zona específica y así contribuyen a sonorizar homogéneamente los recintos, si llegaran a existir gradas o balcones se utilizan bocinas de relleno que se ajustan vía un delay para lograr la cobertura idónea del lugar.

Ahora bien, no todo depende de las bocinas, también se tiene que considerar las mejores opciones de micrófonos dependiendo el uso y gusto de las personas, una mezcladora y procesadores que ayuden a controlar las señales así como los amplificadores que soporten la carga del sistema de bocinas seleccionado
Normalmente en atriles y ambones se utilizan micrófonos cuellos de ganso por su elegancia y alta sensibilidad pero se debe tener cuidado con la ganancia y ecualización de éstos micrófonos ya que son muy propensos a producir feed back. (http://bit.ly/1oXEZmO)

Para coros y grupos de alabanza se pueden usar micrófonos de condensador colgados o bien microfonía específica para cada instrumento, usualmente así se hace, pero debe existir una persona que sepa sonorizar para que suenen bien estos grupos, en algunos templos evitan problemas y dejan que los grupos utilicen sus propios sistemas de audio, el inconveniente aquí es, que si el lugar es muy grande, estos grupos se escuchan muy lejanos y disparejos. http://bit.ly/1kwxkvW

Ahora bien, para el pastor normalmente se usan los micrófonos de mano, pero por alguna mala costumbre se lo colocan colgado o no les gusta mantenerlo bien dirigido a su boca, por lo tanto suena una voz muy débil y homogénea lo que hace que el operador le suba el volumen y estén muy propensos al espantoso feed back, lo mejor para este caso es que se acerquen el micrófono y si no les gusta tener una mano ocupada siempre será mejor usar una diadema o un micrófono de solapa, ya que la distancia de la capsula del micrófono a la boca es menor en la diadema que los diez o quince centímetros de la boca al micrófono de mano y pasaría lo mismo que se debe dar una mucha ganancia y se generan problemas. 

En la parte de proceso se recomienda una mezcladora de audio sin efectos (cuando no importa mucho la parte musical) y que tenga la capacidad de recibir todos los micrófonos que se usen para ello se puede usar una mezcladora amplificada pero siempre será mejor tener todo el sistema por separado, además debemos considerar los periféricos adecuados para el correcto funcionamiento del sistema como son ecualizadores, delay, compuertas entre otros.

Al utilizar una mezcladora no se puede dejar de considerar que se necesita un operador capacitado para su correcta operación o bien al ajustar el sistema por el personal capacitado y no moverlo, en la realidad esto no sucede y nunca se sabe que se le movió, cuando esto pasa existe la opción de utilizar procesadores de audio DSP que operan de manera casi automática y permiten una interacción de fácil uso para cualquier usuario.

En INGENIERIA ACUSTICA DE EL SALVADOR podemos ayudarle en el diseño e instalación de cualquier sistema de audio para Iglesias y templos de culto.